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Por Marfim CDO Costa Rica 

Vamos a trasladarnos en el tiempo y el espacio al Sertão del noreste de Brasil en Pernambuco, entre finales del siglo 19 e inicios del 20. Esta región brasileña es conocida por sus sequías y sus

dificultades, con poca agua, muchos cactus y vegetación seca, muy parecida al viejo oeste norteamericano. Había pocas facilidades en la región, y pocas personas tenían acceso a una educación que fuera más allá de la básica. Era una época donde la sociedad local era dominada por señores feudales y poderosos políticos, y marcada por grupos de bandoleros que se formaban en respuesta a la opresión. Estos bandoleros eran conocidos como Cangaceiros, quienes merodeaban el área en busca de dinero, comida, y venganza.

Fue en esta época, y en este lugar donde nació Virgulino Ferreira da Silva, el 7 de Junio de 1898.  Hijo de José Ferreira da Silva y María Lopes, una familia de humildes campesinos. La familia vivía en el sitio Passagem das Pedras, un pedazo de terreno desmembrado en la Hacienda Ingazeira, en el municipio Vila Bela, hoy Serra Talhada.

Virgulino tuvo una infancia normal, y pasó una buena parte de ella con sus abuelos quienes vivían en la zona. Recibió una educación básica junto a otros niños por parte de Domigos Soriano y Justino de Nenéu. Sin embargo, solamente asistió a clases los primeros tres meses, en los cuales aprendió a leer y escribir, lo suficiente para escribir y responder cartas. Aún con el poco tiempo de educación, consiguió aprender más que muchos en toda una vida. Luego de eso, y hasta los 21 años de edad, se ganaba la vida junto a su familia como artesano y transportando  mercaderías en lomo de burro a través de todo Recife.

José Ferreira era un hombre pacífico, muy trabajador y siempre trataba de evitar al máximo cualquier tipo de malentendidos. Aun así, su familia contaba con muchos enemigos. Por una disputa de terrenos, en el año de 1917, José Ferreira fue asesinado bajo orden de la Familia Nogueira. Fue a partir de ahí que, en venganza por la muerte de su padre, Virgulino se unió a los Cangaceiros, en el grupo comandado por Sinhô Pereira. En ese momento dejó de ser Virgulino, y pasó a llamarse Lampião, que significa lámpara de aceite.

Los Cangaceiros eran una gran pandilla de bandidos formada por diferentes grupos, de aproximadamente 50 personas. De esos grupos, se iban formando subgrupos, haciendo el movimiento de los cangaceiros más grande. Por lo general robaban a las familias de hacendarios adinerados con el fin de financiar la compra de sus armas y mantener sus estilos de vidas. Cometían atroces asesinatos y eran despiadados en sus torturas. Sin embargo, también eran protegidos por la gente del pueblo, quienes veían en ellos un ejemplo de lucha contra el sistema feudal al cual estaban sometidos. Tenían un estilo de vestimenta muy particular, con un sombrero asemejando el estilo de Napoleón Bonaparte, y trajes hechos en cuero. A pesar de ser despiadados bandoleros, tenían cierto código de honor, como el respetar a las mujeres, el no atacar lugares religiosos, y el compartir algunas de las cosas robadas con los más pobres.

En 1922, a los 27 años de edad, Lampião formó su propio grupo, convirtiéndose así en el más famoso y temido líder de los Cangaceiros, y el último. En aquel año atacó la hacienda de Baronesa de Agua Branca. Continuó sus combates en Serra Grande, Sergipe, Queimadas, etc. Su grupo oscilaba entre los 15 y los 50 hombres. Tenía un sistema de inteligencia que le permitía tener conocimiento de las fuerzas policiales que lo perseguían. Era feroz peleando y fue herido en cuatro oportunidades, algunas de ellas de gravedad. Entre 1925 y 1927, al recibir la promesa de una amnistía, su grupo se puso del lado del gobierno, al formar parte del Batalhão Patriótico de Juazeiro para enfrentar el movimiento político-militar Coluna Prestes. Sin embargo, dicha amnistía no fue otorgada, por lo cual abandonó el Batalhão y siguió su camino con su bando.

En el año de 1929, mientras merodeaba en los alrededores de Santa Brígida en el estado de Bahía, conoció a Maria Aila da Silva, quien fuese en ese momento la esposa de Zé de Nene, un zapatero de la localidad. Al poco tiempo, se separó de su marido y se convirtió en la mujer de Lampião, y a partir de ese entonces se le conocería como Maria Bonita. Un año después, se unió a su pandilla. Junto con ella, más mujeres se unieron al grupo de los Cangaceiros. Se dice de ella lo apoyaba en sus estrategias y ejercía una influencia sobre él para que fuera menos implacable en sus ataques. Tuvieron una hija llamada Expedita en el año de 1932, y quien creció con sus abuelos maternos.

En Julio de 1938, Lampião y su pandilla fueron traicionados por uno de sus integrantes, y fueron emboscados en uno de sus escondites por un grupo de 50 soldados fuertemente armados. Aproximadamente, 40 bandidos lograron escapar, sin embargo, sus líderes incluyendo Lampião, murieron en esa batalla. Con el fin de eliminar cualquier duda sobre su muerte, sus cuerpos fueron decapitados, y sus cabezas fueron llevadas a Salvador, las cuales fueron puestas en exhibición durante más de 30 años. Se dice que muchos, incluyendo María Bonita, fueron decapitados cuando aún agonizaban.

 El hombre

Dejando de lado su papel como el bandolero más temido de todo el noreste de Brasil, Lampião también tenía su lado humano. Era excelente comerciante, poeta, compositor y bailarín. Se dice que creó un ritmo nordestiño llamado Xaxado. El introdujo en las reuniones del Cangaço la música. Componía canciones y se las enseñaba a sus soldados. La más famosa de ellas fue “Mulher rendeira”¸la cual llegó a convertirse en el himno del sertão.  Se dice que fue un genio en todo lo que se propuso. Era excelente jinete, comerciante, domador de caballos, agricultor, acordionista, buen partero y enfermero.  Bailaba vals, polca, samba-do-sertão, quadrilhas en las festas juninas, etc. A veces, en sus fiestas, convidaba a algunos habitantes de los pueblos que les ayudaban a evadir las autoridades.

El Héroe Popular?

A través de los años, Lampião y María Bonita fueron protagonistas de muchas historias populares, libros, canciones, películas, novelas, etc. Para muchos fue considerado un héroe, una especie de Robin Hood, y la cabeza de una revolución campesina contra la opresión de los hacendarios y feudales. Sin embargo, para otros no fue más que un despiadado bandolero.


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